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Estoy aburrida



Nada me entusiasma, todo me aburre, ya no sé que excusa inventar para no ir a los lugares que me invitan, me molesta que me miren, todo me parece repetido, no tengo ganas de nada y me siento atrapada por un montón de manos invisibles. En fin...

Crisis


Que se viene. Que hoy, que mañana, que el mes próximo. Hace seis meses estamos esperando los efectos de la crisis económica mundial, que indefectiblemente van a llegar.

Es como "Crónica de una muerte anunciada". Todos sabemos que, a pesar de encontrarnos -por ahora- en una "meseta económica", la fuerte recesión de la economía mundial va a pegar duro en la sociedad argentina. Y van...

El mayor problema de esta gran crisis por venir es que ahora ni siquiera se va a poder optar por la salida de Ezeiza.

El lujo es vulgaridad

El exceso no está de moda. Es el mensaje que le transmitió Barack Obama a los CEOs de los principales bancos con los que estuvo reunido. Agregó que necesitaban entender y reconocer el enojo público con relación a la crisis financiera y los enormes salarios que continuaron recibiendo luego de que la industria financiera recibiera subsidio estatal para evitar su desmoronamiento.

Esa frase genial me recordó ciertos comportamientos obscenos, incomprensibles, que tuve oportunidad de presenciar, un exhibicionismo ridículo en medio del sufrimiento del prójimo por el desmoronamiento económico. Son actitudes aún más shockeantes cuando parten de gente que está en tu medio, conocidos o amigos, en épocas de derroches y moral confusa.

Hay oportunidades en las que es muy difícil no sentirse una idiota y mantener la coherencia cuando todo el entorno gasta hasta lo que no tiene. Pero se puede. Y se debe. Hay que esforzarse en separar la paja del trigo, y éso nunca fue fácil. Supongo que si lo anterior es válido cuando el dinero se gana legítimamente, es más aplicable aún cuando los fondos que se derrochan son aportados por el estado o cuando se trata de funcionarios públicos.

El tiempo me demostró que no estuve errada al pensar que "el lujo es vulgaridad", sobre todo cuando hay gente que se muere de hambre. Como dicen nuestros amados Redondos en Un poco de amor francés. Y como decía una valenciana sabia: "si la tenés, guardala" (hablaba de dinero).

Irresponsabilidad


Estaba leyendo en un blog dedicado al tema de finanzas acerca del comportamiento de los directivos de la empresa privada norteamericana AIG. Aceptaron el pago de bonos millonarios cuando la empresa para la cual trabajan ha recibido una importante ayuda estatal para no sucumbir. En otras palabras: los dólares de los contribuyentes que fueron a parar a los bolsillos de esos funcionarios privados dejarán de estar disponibles, por ejemplo, para servicios sociales o sistemas de salud pública.

Un ex-directivo de la empresa intentó explicar su situación en una carta pública, argumentando que su trabajo siempre había sido de la mejor calidad y que su sector no era responsable de la debacle económica de la compañía. Por eso decidió donar la totalidad de su bono a las entidades de bien público que él mismo va a elegir, en lugar de devolverlo. ¡Vergonzoso!

Ese señor está quitando a la compañía en la que trabajó durante años un dinero que el estado le otorgó para salir de su situación de crisis, no para que él realice dudosos actos de beneficencia.

Existe un concepto denominado responsabilidad social, que se aplica cuando una persona forma parte de un grupo social, en cualquier estamento del mismo, ya sea éste una empresa comercial, un grupo de colaboradores o un país. Es un concepto al que cada vez se le hace menos honor pero sin el cual no hay interacción humana posible. Y ésto lo demuestran las terribles consecuencias que producen las ideologías del "sálvese quien pueda".

Volviendo al tema, si alguien en un momento determinado de su historia personal decide formar parte de un grupo de personas con un objetivo de lucro, y está dispuesto a disfrutar -y lo ha hecho- de los beneficios de esa integración, debería comprender que también ha de padecer las pérdidas de la misma si la empresa fracasa. Y eso aunque su actuación haya sido brillante y no haya provocado en forma directa las pérdidas sufridas por la empresa a la que pertenece. En las buenas o en las malas y como integrantes de cualquier tipo de corporación todos estamos en el mismo barco. A menos que actuemos como las ratas, que son las primeras en abandonarlo.

Es un concepto elemental, y los argentinos como grupo social podemos hablar mucho acerca de pagar las consecuencias de las acciones ajenas en las crisis económicas. Lo que no entiendo es cómo no lo tienen asumido estos supuestos "genios" que cobran bonos millonarios en la tierra de las corporaciones. Creo que las universidades norteamericanas tienen una asignatura pendiente.

Don't Catch Falling Knives


Es el consejo de un financista en la revista Forbes para tener en cuenta al momento de invertir en ciertas compañías en estos tiempos de crisis.

Me gustó la idea porque también se puede aplicar a las relaciones humanas. Algunas personas son como cuchillos que caen, no te interpongas en su camino porque pueden lastimarte.

Surrealismo



Dijo Barack Obama: "Vivimos un periodo de retos económicos mundiales a los que no es posible hacer frente con soluciones a medias ni con los esfuerzos aislados de un solo país. Los líderes del G-20 tienen la responsabilidad de emprender una acción audaz, amplia y coordinada que no sólo ponga en marcha la recuperación, sino que lance una nueva era de compromiso económico con el fin de impedir que vuelva a producirse una crisis como ésta".

Sin palabras.